1 BsF=0.23 US$
BsF: Bolívares Fuertes
US$: Dólares Americanos
| Cómo desarrollar la intimidad en el matrimonio |
|
|
|
| Escrito por Carol J. Daniel |
|
La intimidad matrimonial es el vínculo que nos permite conectarnos sensitiva, espiritual, mental y sexualmente con nuestro cónyuge. La intimidad no es un acontecimiento único sino más bien una travesía progresiva que dura todo el matrimonio. Sabemos que el cambio es inevitable y que, a medida que las parejas maduran, deberían esforzarse por no descuidar la intimidad matrimonial. Los beneficios de la intimidadLa intimidad es un necesidad básica que muchos anhelan. Los hombres y las mujeres ven muchos aspectos de la vida de manera diferente. Lo mismo sucede en el caso de la intimidad. Las mujeres suelen ser más emocionales, quieren ver, sentir y escuchar siempre muestras de amor. Esta reacción proviene de sus primeros años de crianza, ya que a las niñas se les enseña a expresar sus sentimientos. Por otro lado, los hombres pueden conformarse con el acto íntimo sexual y sentirse satisfechos. Los hombres fueron educados de otra manera, por ejemplo, se les enseñó a no expresar sus sentimientos («Los hombres no lloran»). Los estudios han mostrado que la intimidad resulta muy beneficiosa en el matrimonio, ya que puede producir los siguientes efectos: (1) las parejas experimentan un estilo de vida más saludable, lo que las lleva a vivir más; (2) disfrutan de una vida sexual satisfactoria, por lo que no dejan de expresar amor por su cónyuge; (3) están dispuestas a aproyarse; y (4) tendrán menos probabilidades de sufrir un estrés que los pueda llevar a la depresión. Un caso particular Hace diez años que Carmen Julia se halla en una relación que, en los últimos cuatro años, según ella, se ha tornado aburrida. Su esposo le demuestra muy poco afecto. No se interesa en ella físicamente y ya no parece valorar los detalles de su vida. Ella cree que ha estado durante mucho tiempo en un estado de negación. Su esposo no quiere que ella se vaya del hogar, pero al sentirse ignorada, no puede evitar el deseo de irse. El estrés la está enfermando y la hace llorar casi todos los días. Han hablado muchas veces sobre la situación, pero él jamás saca a relucir el tema. Carmen Julia se siente traicionada, porque ha invertido mucho en la relación, y ahora cree que no está recibiendo nada a cambio. No tiene idea dónde comenzar o qué decir. Cómo recuperar la pasión Carmen Julia ama a su esposo y cree que, como mujer casada, debería ser feliz. Siente la necesidad de experimentar esa intimidad y esa pasión que se requiere de las personas casadas, a fin de alcanzar ese sentimiento de realización personal. Carmen Julia ha enterrado tanto dolor y amargura durante tanto tiempo que veces se limita a llorar y a orar cada vez más pidiendo a Dios que su esposo recuerde y honre los votos matrimoniales. Una y otra vez le expresa a su esposo sus sentimientos de desilusión, rechazo y expectativas insatisfechas, pero sus clamores parecen caer en oídos sordos: Su esposo jamás le responde, ni siquiera para decirle que siente mucho estar causándole tanto dolor, y que va a tratar de pasar más tiempo de calidad con ella. Carmen Julia se siente tan perdida en semejante situación, y cree que lo único que le resta hacer es dejar todo en las manos del Señor. En el pasado, Carmen Julia se ha apoyado en el Señor en numerosas ocasiones en las que se sintió que él estuvo junto a ella para ayudarla; por ello, confía en que esta no sea la excepció. Cree firmemente que es hija de Dios y que él quiere lo mejor para ella. Está convencida de que Dios desea que sea feliz y esté satisfecha en su matrimonio. «Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman» (Romanos 8:28) Cómo recuperar la intimidad matrimonial 1. La intimidad es esencial para nuestra existencia; por lo tanto, necesitamos saber que nuestro cónyuge está ahí cuando lo necesitamos. El compromiso con el cónyuge está por encima de los padres, el trabajo y los niños. También deberían existir confianza mutua y sentimientos de seguridad que no den lugar a daños intencioneales por parte de alguno de los cónyuges. 2. La intimidad no es estática sino dinámica. A medida que la relación se desarrolla y madura, la intimidad se intensifica al compartir los gozos y angustias de la vida. Estimular esta intimidad implica que siempre debería haber momentos de ternura, incluyendo simples demostraciones físicas de cariño. 3. En las sesiones de consejería se les pide a las parejas mantener abiertas las líneas de comunicación, no solo durante el primer año de casados, sino durante toda la vida matrimonial. Implica la expresión cabal de pensamientos y sentimientos, así como el empleo de buenas técnicas de escuchar al otro. 4. En la vida conyugal lo que realmente importa son los pequeños detalles de nuestra vida, tales como reír, jugar, expresar abiertamente nuestros sentimientos y compartir las experiencias diarias. Para ser felices no se necesita una mansión, un vehículo, propiedades y una absoluta cuenta bancaria. Estos elementos materiales pueden crear un ambiente, pero por sí mismos no pueden proveer la felicidad. En consecuencia, necesitamos hacer cosas pequeñas que fomenten la intimidad. Tenemos que vivir cada día como el posterior a la boda, y vivir cada noche con la pasión de la noche de bodas. 5. La razón principal para casarse es hacer feliz al cónyuge. El matrimonio es una actividad altruista. Ninguno debería ser tan independiente en el matrimonio hasta el punto que el otro sienta que no se lo necesita. Si cada uno persigue la felicidad del otro, los esposos hallarán finalmente la felicidad y la realización personal. Tomado de Revista Prioridades
|

Comentarios
Suscripción de noticias RSS para comentarios de esta entrada.